miércoles, 10 de agosto de 2011

ToDo No Se PuEdE

Hoy tuve la devolución de la terapeuta de mi hijo. Porque, pobre, mi inexperiencia y mi corta edad le producen varios trastornos. Obviamente, la que tiene que hacer soy yo, ella evalua al nene según la conducta y pasa las conclusiones, el nene va a jugar.

Bueno, la conclusión es que yo tengo que relajarme.

Sí, claro. Relajarme. Por lo menos, hasta hace una semana, mis días eran un quilombo. Me despertaba a las 7, levantaba al nene, al veces lo bañaba porque se hacía pis - por suerte, ya no -, le daba la mamadera, si tenía un bronco espasmo le tenía que hacer nebulizaciones - si no había tenido que hacerlas durante la noche -, vestirlo y llevarlo al jardín. Con todo lo que esto implica, porque vestir a un nene de 3 años no es como vestir a un bebé de tres meses, no es como vestirse una. Vestir un nene, bañarlo, darle de comer... cualquier cosa es una odisea de tires y aflojes, siempre ponen resistencia, siempre luchan contra el buso, ¡contra las medias! Contra el chalequito de lana que tiene que usar porque sino tiene 3 broncoespasmos cada dos meses. Levantarlo, llevarlo al baño para que haga pis, lavarle la cara, lavarle los dientes, PEINARLO!! Todo, a primera hora de la mañana, es un concierto de gritos. Y yo me acabo de depertar, estoy más dormida que despierta, más allá que acá, y tengo que ingeniar una táctica para que grite lo menos posible para que altere lo menos posible mis nervios y arruine lo menos posible mi mañana. Yo, no él. Porque los nenes son así. son ruidosos. Hay que descubrir nuevas maneras (o inventarlas) de hacer absolutamente todo.

Cuando esto termina, si sobrevivimos, llegaba a casa a las 8:00. Ahí me tomaba un ratito para desyunar y relajarme hasta 8:30, o planchaba la camisa del uniforme. La mayor cantidad de las veces no la planchaba y me la llevaba hecha un acordeón. Pasa que el uniforme ese es taaaan feo, te asexua taaaanto, que usarlo todo arrugado me hacía sentir todavía menos mujer. También me maquillaba, empecé a maquillarme este año. Básciamente, a usar tapaojeras -las noches no parecen surtir efecto en mi cara.

A las 9 estaba en el trabajo, toda transpirada - porque es cerca e iba en bici -, pero transpirada mal. No sé porqué transpiro tanto...
Me la pasaba haciendo café, cosa que no me desagrada en absoluto. Charlaba con los clientes que siempre eran los mismos - ahora son mis compañeros, pasé a la oficina -, ya sabía lo que tomaban, sus nombres, charlábamos, aunque sea un ratito. Mis compañeras y mi compañero eran gente muy amena, divertida y amable que me ayudó y me hizo reir. Pero bueno, habia que limpiar mucho, tener el pelo BIENNNNN atado, cargar cajas pesadas... transmiparaba más.
Salía a las 14. de ahí podían pasar cosas variadas:
los lunes: clase de inglés en florida. lejos. Volvía a casa tipo 18.
Los martes: clase de guitarra en florida, después local hasta las 20 hs. Llegaba a casa a las 21.
Miercoles: a casita, con el nene, porque mi mamá trabaja los miercoles.
Jueves y viernes: idem martes, excepto por la clase de guitarra.

(las clases no las tomaba, las impartía).

bueno... todo eso en bici. Estoy agotada todavía de todo lo que andube en bici.

y llegar a casa es:
- Mamá, mamá, querés jugar, mirá, cerrá los ojos, mirá, tomá, pum pum pam, soy el hombre araña y te voy a hacer pelota! - salto violento sobre mi cabeza.
- pará un poco, hijo, mamá está cansada, eso me duele - o no escucha o no le importa un bledo, y se vuelve a tirar violentamente sobre mi cabeza! Eventualmente, me enojo.

Sin contar a mi madre, que pobre, es la mejor del mundo, pero HABLA MUCHO. No para de hablar. Y para decirme, por ejemplo, que el nene hizo caca, empieza:

"No sabés, te quería decir algo y me había olvidado; hoy, que estaba linda, hacía tanto que no estaba lindo, me fui de una escapada a lo de mariana, y lo llevé al nene. primero le di la leche a la abuela (mi abuela esta postrada en una cama hace 2 años, pobre vieja), la cambié, le arreglé las uñás, y lo vestí al nene y salimos. Me acordé en el camino que me habías pedido que te compre la comida para Gris (mi gata), pero no conseguí la que le das vos, nunca encuentro, se ve que hay un problema o con la logística oq ue no lo compran mucho, porque siempre que busco no encuentro; bueno, llegamos a lo de mariana y estaba carla con los nenes, y no sabés, matías tiene una eruptiva pobrecito, estaba llorando super cansado, carla también, esta cansada, dice que tubieron una noche terrible porque le pica le pica, y no puede rascarse! porque le hace peor. Estuvo un rato jugando con la prima, tomaron la merienda, y después vino a pedirme que le dolía la panza, entonces lo llevé al baño. Hizo un montón de caca!!"

Bueno, ASÍ, todo el día.

El lunes no más, resulta que llegué, tomamos la leche y le dije al nene que armáramos el rompe cabezas del hombre araña. Emocionose. pero cuando estabamos jugando me trababa mal - mi hijo me maltrata, sepanlo, pobre, tiene motivos, pero bueno... yo recibo palos de todos lados - entonces me hago la ofendida, porque no puedo dejar que me esté peleando todo el tiempo, y me voy a bañar. Pero él arma toda una obra teatral para que vuelva. Llanto, moco de por medio, entro en la ducha... con él, que se queda sentado en el inodoro jugando con los muñequitos porque tiene pánico de quedarse solo. Y me pide cosas, no? Poneme los guantes, sacame los guantes, poneme el disfraz, poneme las botas. Yo QUERIA RELAJARME, dándome una ducha, porque no tengo bañera, maldición!

Pero no puedo.

Termino de bañarme - aprovecho para limpiar la cortina plástica que es un asco - y me seco, me visto. El gordo se va a su pieza por unos segundos y yo, tratando de desconectarme por dos segundos, me acuesto en la cama. No bien me digo a mí misma "ah, dos segundos de paz...", suena el teléfono.

Quién es? Mi mamá...

No es que NO QUIERO relajarme, señora terapeuta... Es te juro QUE NO ME DEJAN!!



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